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Educación superior marcha a la inversa
Estudio resalta que cada vez se gradúan menos alumnos, lo que puede causar aprietos al futuro económico del estado de California

Rubén Moreno

La Opinión | February 13, 2009


A medida que van pasando generaciones, California se acerca a una hecatombe económica que, según los expertos, de no ponerse remedio pronto dejará al Estado Dorado sin el nivel adecuado de profesionales capacitados, sobre todo para hacer los trabajos que requiere un mercado cada vez más globalizado.

Y todo porque mientras los latinos están llamados a representar el 40% de la población en edad de trabajar en poco más de una década, el sector de población de más rápido crecimiento —en donde se sitúan las familias inmigrantes, de bajos recursos y aquellos que suponen la primera generación de profesionales en sus casas— son al mismo tiempo el grupo que en menor proporción está graduándose de las universidades.

Así se pone de manifiesto en un estudio realizado por la Universidad del Estado de California en Sacramento, a través del Instituto para los Asuntos y el Liderazgo en la Educación Superior (IHELP), donde además se resalta que "el lugar donde se viva y quién eres" tiene mucho que ver en la superación académica y, por consiguiente, en la competencia que mantenga el estado.

Entre los mayores de 25 años, apenas el 10% de los latinos, y el 21% de los afroamericanos, han completado una licenciatura universitaria, comparado con el 38% y 47% de los residentes anglosajones y asiáticos, respectivamente.

Pero la tendencia no sólo se da en que quienes representarán a la mayoría de los trabajadores estarán menos preparados que quienes, demográficamente, quedarán en un segundo plano, sino que incluso el estado ha entrado en la dinámica de capacitar a menos profesionales que en las generaciones anteriores.

A nivel nacional, California es la tercera región con la mayor cantidad de personas de edad avanzada que obtuvieron al menos un título asociado (A.A.), pero donde cae a la posición 29 si se tiene en cuenta a quienes actualmente no superan los 34 años de edad.

"Esto va a representar un problema cuando en los próximos 10 ó 15 años empecemos a experimentar la retirada de trabajadores de la generación de los babyboomers", dijo Patrick Callan, presidente del Centro Nacional para Asuntos Públicos y la Educación Superior.

"Antes California era el primer estado en cualquiera aspecto que midieras en la educación, tanto en Estados Unidos, como en el mundo, pero ya no lo somos. El estado ha declinado de forma muy rápida y no está produciendo el número de personas con las titulaciones superiores necesarias para hacer los trabajos competitivos en el país y a nivel internacional", agregó. "Ahora ya no es como antes, sino que se necesita tener educación para estar en la clase media".

"Con tener terminada la secundaria no es suficiente para mantener a una familia, comprar una casa, pagar un seguro médico y todas aquellas cosas para sentirse económicamente estable", comentó Michele Siqueiros, directora ejecutiva de la Campaña por la Oportunidad Colegial.

"Sabemos que estamos atravesando una crisis económica, pero el gobierno debería recordar que por cada dólar que invierte en educación superior regresa multiplicado por tres. Una persona mejor preparada gana más dinero, paga más impuestos y no requiere beneficios sociales".

Según el reporte, apenas el 27% de los latinos y el 35% de los afroamericanos, cursan la universidad, comparado con el 45% de los alumnos anglosajones. Los analistas consideran que las clases preuniversitarias conocidas como A-G que se ofrecen durante la secundaria para ser admitidos en las universidades UC o CSU es un factor clave a tener en cuenta, luego de que sólo uno de cada cuatro latinos y afroamericanos las completan, frente al 40% de los anglosajones.

"El 80% de los latinos y afroamericanos que cursan la educación superior lo hacen en colegios comunitarios, y eso se debe a que la mayoría de ellos no reúnen las clases A-G requeridas para ir a la universidad", apuntó Nancy Shulock, directora ejecutiva de IHELP. "Y aquí es importante entender que hay más deserción entre latinos y afroamericanos que en el resto de estudiantes".

La diferencia de acceso es palpable incluso por regiones. Quienes cursan la secundaria en la Bahía de San Francisco y en el condado Los Ángeles completan en el 40% de los casos las clases A-G, frente al 17% de quienes se gradúan en el norte del estado, o el 27% de los alumnos en Inland Empire.

El resultado final es que la inscripción universitaria también varía según donde se viva y deja datos tan dispares como el 27% de quienes viven en el norte de California que deciden proseguir estudios superiores y el 72% de quienes lo hacen viviendo en la costa central del estado.

Los alumnos que más tienden ir a la universidad residen al norte del valle de Sacramento, contabilizando el 56% frente al 13% de quienes viven en la región Inyo-Mono. En los condados de Los Ángeles y Orange lo hacen, respectivamente, el 43% y 49% de sus alumnos.

El 43% de los adultos en el área de San Francisco tienen al menos una licenciatura, lo que representa tres veces más que quienes han completado la universidad en el Valle de San Joaquín.

La problemática se acentúa, según Shulock, porque mientras algunas regiones como Inland Empire y el Valle Central están experimentando un rápido crecimiento demográfico, al mismo tiempo tienden a empeorarse luego de que no ofrecen tantas oportunidades de estudios superiores y quienes llegan a vivir allí predominantemente no han cursado la universidad.

"Estas no son estadísticas de las que debamos estar orgullosos y tenemos muchos desafíos porque no estamos invirtiendo en los niños como se hizo en las décadas pasadas, y habrá consecuencias a medida que en California no vayan a la universidad aquellos que pueden hacerlo", señaló Anthony Portantino, quien preside el comité de educación superior en la Asamblea de California.

Para el asambleísta, la solución pasa por "buscar la forma de que los recursos sean más eficientes, se ponga más énfasis en la importancia de la universidad y los colegios comunitarios desde las secundarias y establecer segmentos que lleven a la creación de un modelo educativo basado en el espectro K-16", es decir, desde el kínder hasta la universidad, en lugar del K-12 que incluye únicamente hasta la secundaria como sucede hasta ahora.

Photo caption:  El lugar donde se vive y el grupo étnico tienen estrecha relación con el progreso educativo, según expertos en educación superior.[Foto: J. Emilio Flores/La Opinión]